Los murales han sido desde el Paleolítico una técnica de expresión artística. Las pinturas rupestres son un claro ejemplo de este tipo de arte. Pintadas con pigmentos naturales sobre las paredes de las cuevas o cavernas, las pinturas rupestres son la manifestación artística más antigua de las que se tiene registro.
El arte de la Antigüedad clásica, más precisamente el período greco-romano, estuvo dominado por los murales; luego, en el Renacimiento, la técnica se consagró mediante grandes obras como los frescos de Rafael y de Miguel Ángel.
En el siglo XX varios artistas se han destacado por sus pinturas muralistas. Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros son algunos ejemplos de pintores que han dejado plasmado su arte a través de murales.
Actualmente los murales se utilizan en la decoración de obras arquitectónicas y, de un tiempo a esta parte, se han llevado al interior de los hogares. En nuestros días se puede pintar un mural en la pared del living sin contar con grandes dotes de artista. Para hacerlo no hace falta más que un proyector y pinturas, además de una cuota de paciencia y creatividad.
Solo basta con elegir una imagen, proyectarla sobre una pared vacía, trazar la imagen con lápiz y luego pintarla. Para los que no se sientan capaces de experimentar en el mundo de las artes, existen soluciones más sencillas. Los murales de papel estampado o las figuras de vinilo, resultan opciones fáciles de aplicar según el gusto de cada persona.