Los murales decorativos son hoy en día una interesante alternativa para decorar paredes. Su técnica consiste en plasmar dibujos de gran tamaño que darán personalidad a cualquier interior. A través de distintas imágenes se puede cambiar drásticamente el aspecto de una habitación.
Los expertos en decoración consideran que la mejor manera de renovar el clima de una ambiente es agregando color a una de sus paredes y si además se acompaña con una imagen, mejor aún. Es así que los murales decorativos se han convertido en una técnica económica y fácil para darle un nuevo aspecto a una habitación.
Actualmente existe en el mercado una gran variedad de murales decorativos impresos en vinílico. Estas plantillas son muy fáciles de colocar, simplemente se pegan en la pared formando el diseño deseado. Si uno desea pintar el mural, se pueden utilizar plantillas de acetato autoadhesivas que permiten obtener un mural decorativo pintado a mano. Lo primero que se debe hacer es pegar las láminas en la pared formando el diseño, por lo general vienen numeradas, a continuación se pintan las zonas troqueladas y se deja secar. Una vez seco el diseño, se despegan las láminas de la pared.
Con los murales decorativos se pueden crear tantos ambientes como gustos existen, esto dependerá de la creatividad del usuario. Además se pueden variar los diseños según el espacio que se quiera decorar. La decoración de una cocina no será la misma que se utilice para un living o un dormitorio infantil.